Cuando buscas una asesora de imagen, enseguida ves que casi todas hablan de colores, de estilo y de sentirte mejor con tu ropa. Lo que las diferencia aparece cuando preguntas qué ha estudiado, cómo va a trabajar contigo, qué te llevas por escrito y cuánto vas a pagar en total. Son las preguntas que yo le haría a cualquier asesora, y las mismas que puedes hacerme a mí.
¿Qué formación debería tener una asesora de imagen?
En España existe un título oficial de formación profesional de grado superior, el de Técnico Superior en Asesoría de Imagen Personal y Corporativa, con 2.000 horas de formación (BOE, 2011). Además hay másteres y cursos de escuelas privadas, con contenidos y duraciones muy distintos. Por eso, más que preguntar si tiene "un título", pregúntale qué estudió, dónde y en qué especialidades.
Las especialidades importan porque una asesoría de imagen junta varias: colorimetría para los colores, visagismo para el rostro (corte de pelo, gafas, pendientes y maquillaje), morfología para las proporciones del cuerpo y estilo personal. Hay cursos que solo cubren una parte. Si quieres revisar tu imagen completa, comprueba que domina todas las que vas a necesitar.
En mi caso, tengo el MBA en Asesoría de Imagen y Personal Shopper de Alto Valor de la Escuela Europea de Imagen y Moda, y el diploma está en mi página de quién soy. Antes trabajé 25 años como ingeniera en entornos corporativos, y lo tengo muy presente cuando una clienta necesita vestir en un entorno profesional.

¿Sirve que pertenezca a una asociación profesional?
Ayuda a orientarte, aunque no garantiza nada. Yo soy miembro de AICI (Association of Image Consultants International), y su código ético se aplica a todos los miembros, tengan o no certificación (AICI, 2023). Entre otras cosas, pide acordar con la clienta los objetivos y las expectativas antes de empezar, evitar los conflictos de interés, respetar su privacidad y dar prioridad a que la clienta aprenda.
Ninguna asociación te asegura que vayas a congeniar con una asesora ni que el resultado te vaya a gustar. Lo que te da es una referencia de lo que puedes exigir, y de ahí salen varias de las preguntas que siguen.
Preguntas que conviene hacer antes de contratar
Lo más práctico es llevarlas apuntadas a la primera conversación. Junto a cada una te cuento qué respondo yo, para que tengas con qué comparar.
¿Qué vas a revisar y cómo lo decides? Una buena respuesta explica el método: cómo compara los colores, qué mira del rostro y si toma medidas para estudiar las proporciones. Yo parto de tus fotos, de un cuestionario privado y, si hay morfología, de tus medidas. En la sesión lo vemos juntas y te explico por qué un color o un corte te funciona.
¿Qué me llevo por escrito y cuándo? Lo que se habla en una sesión se olvida si no queda escrito. En mis asesorías recibes un informe en PDF con todo lo trabajado, normalmente entre 3 y 10 días laborables después de la sesión.
¿Qué pasa cuando termina la sesión? Las dudas suelen aparecer al ir de compras o al abrir el armario. Yo incluyo dos semanas de acompañamiento para esas dudas y para lo que no entiendas del informe.
¿Cuánto cuesta en total y qué incluye ese precio? La ley obliga a quien te vende un servicio a informarte, antes de contratar, de sus características principales y del precio total con impuestos, o de cómo se calcula cuando depende de un presupuesto (BOE, 2007). Pide el precio por escrito. Yo te envío una propuesta con el precio desglosado, y en la página de precios explico de qué depende.
¿Quién ve mis fotos? Vas a enviar fotos de tu cara y, a veces, de tu cuerpo. Las mías las veo yo; solo alguien técnico del equipo podría acceder si hubiera un problema de sistemas, y todo el equipo tiene deber de confidencialidad.
Si vamos de compras, ¿tienes acuerdos con las tiendas? ¿Respetas mi presupuesto? Una comisión puede inclinar la recomendación hacia una tienda concreta, y una propuesta que se sale de lo que quieres gastar no te sirve. Cuando trabajo como personal shopper, no tengo acuerdos ni comisiones con ninguna tienda, y antes de salir apuntamos cuánto quieres gastar y en qué prendas prefieres invertir más.
Lo que una asesora de imagen no debería prometerte
Desconfía de las promesas cerradas: un cambio garantizado, "tu estación" definitiva en unos minutos a partir de un filtro del móvil o la idea de que vas a tener que renovar todo el armario. Tampoco tiene sentido una lista de prohibiciones por edad o por tipo de cuerpo que no tenga en cuenta tus gustos ni tu día a día.
Lo que sí puedes esperar es que te explique el porqué. Si te dice que un tono te apaga, debería enseñártelo junto a otro para que la próxima vez lo veas tú sola. Ese aprendizaje es justo lo que el código de AICI pide priorizar, y al final la decisión de qué ponerte sigue siendo tuya.
Te pongo un ejemplo. Una clienta llegó convencida de que era "verano" y desde entonces evitaba los colores intensos. La sesión sirve precisamente para comprobarlo: hicimos las pruebas sobre el color real de su piel, a partir de fotos bien hechas, y el resultado fue justo lo contrario de lo que pensaba. La luz con la que se hace una foto puede cambiar el resultado por completo. La tecnología ayuda, siempre que haya una profesional detrás que sepa interpretarla y guiarte.
¿Mejor online o presencial?
Depende de lo que vayas a trabajar. La colorimetría y la asesoría completa pueden hacerse por videollamada si la asesora cuida las fotos y la luz; en colorimetría online o presencial explico qué cambia y en cómo preparar tus fotos qué te pedirá. Para ir de compras o revisar tu armario en casa, en cambio, necesitas a alguien cerca.
Yo trabajo por videollamada con clientas de cualquier país y de forma presencial en Barcelona, con cita previa.
Cómo aprovechar la primera llamada para decidir
Si la asesora ofrece una conversación previa, úsala para hacer estas preguntas y fíjate en cómo responde: si te explica el proceso con detalle, si te dice qué parte te recomienda y por qué, y si es capaz de decirte que de momento no necesitas algo. Cuando la duda es si te compensa contratar, en si merece la pena una asesoría de imagen lo explico con calma. Si ya sabes que quieres revisar toda tu imagen, en qué incluye una asesoría completa tienes el detalle.
Mi llamada dura 15 minutos y es gratuita. Puedes traer estas mismas preguntas y comparar mis respuestas con las de otras asesoras. Si al colgar tienes claro qué vas a recibir y cuánto cuesta, ya puedes decidir con calma.





